Filosofía de la ciencia

¿Para qué filosofía de la ciencia? Se preguntara quien sea que lea esto. Pues porque últimamente he notado, incluso en los propios científicos, una ignorancia bastante alarmante sobre los límites y el poder de la ciencia a la hora de desvelar la realidad, lo cual lleva a situaciones un tanto extrañas, como por ejemplo, ver a un físico o un biólogo afirmando que Dios no existe porque no necesitamos de él para explicar el mundo.
La ciencia es, ante todo, una forma de entender la realidad, y, comotodo pensamiento, parte de unas bases. Estas bases son indemostrables, simplemente se cree en ellas porque son de sentido común, como el decir que la distancia más corta entre dos puntos es una línea recta.
¿Y cuáles son estos axiomas? Para enumerarlos se necesitaría mucho tiempo y energía, del que, por suerte o desgracia, no dispongo. Pero los más importantes son:
– Existe una realidad más allá de nuestra mente.
– El mundo se rige por la lógica, la razón.
– El mundo puede entenderse utilizando la información que nos viene de los sentidos y aplicando sobre esta información la razón.
– La naturaleza es reproducible. Es decir, si toco el fuego y me quemo, lo más probable es que al volver a tocar el fuego vuelva a quemarme. – Normalmente, la explicación más sencilla es la más plausible. También conocido como navaja de Ockham                                                        – En todo sistema subyace una entidad mínima indivisible.
– Un sistema se puede describir como un conjunto de entidades cuantificables (flujo, cantidad… etc.)
– Por todo ello, la naturaleza es predecible.
¿Parece lógico, no? Pues que se lo digan a Pope, Hume, Nietzsche

David Hume en un selfie de época.

y todos a los que la ciencia no convenció. O a los científicos que discuten sobre qué tiene más peso, si la genética o el ambiente, o sobre si los ecosistemas son muy estables o, por el contrario, muy inestables. En ese momento llegamos a lo que un compañero llamó “el juego de Aristóteles”, es decir ¿Qué entiendes por ambiente? ¿Cuál es tu definición de equilibrio? Según del marco conceptual del que partas obtendras una respuesta u otra, pues el sistema a estudiar será distinto, y, con ello, los axiomas anteriores se aplican de una u otra forma.
Esto nos lleva a las limitaciones de la ciencia. Dios es, al menos para la mayoría de los creyentes que conozco, una entidad que, por su naturaeza, es indivisible, inmaterial y única… Con lo cuál ni es cuantificable, ni se puede reducir, ni se pueden reproducir sus acciones. Dios, y todo lo que tenga que ver con él no entra en el campo de la ciencia. Sin embargo, efectos materiales, del mundo en el que vivimos, que puedan parecer causados por Dios si pueden ser estudiados por la ciencia. Es por ello por lo que un científico no puede afirmar “los espírius no existen”, pero sí “eso de ahí que dices que es un espíritu no son más que corrientes de aire”. Es por ello por lo que autoridades religiosas como el Vaticano ya cuentan con técnicos que vigilan que un milagro sea realmente un milagro y no un simple malentendido.
Los axiomas expuestos producen una serie de ideas implícitas que, en muchos casos, ya llevaban los cieníficos desde pequeños.
Atomismo (existen unidades indivisibles), determinismo (se puede determinar cualquier hehco si se tiene la suficiente información), positivismo (la ciencia estudia el mundo material, puesto que es el único que hay, ya que es el único demostrable por la ciencia, la ciencia acabará solucionando todos los problemas del mundo)…
Pero traen una serie de cosas buenas, aparte del claro aumento de nivel tecnológico y comodidad que nos ha llevado el adoptar estos axiomas, como por ejemplo, esto nos permite diferenciar entre ciencia y pseudociencias, ¿Cómo?
Fue Bertrand Russell el primero en darse cuenta que todos y cada

Marxistas en una reunión de la Internacional.

uno de los hechos de la historia de la humanidad eran predichos y razonados por la ideología marxista… Pero eso significa que es una ciencia de puta madre, ¿No?
Pues no, eso significa que parte de oros tantos axiomas como la ciencia para explicar la realidad, si nunca se equivoca, no es ciencia (como te puede decir cualquiera que trabaje en un laboratorio).
Como ya hemos dicho, la naturaleza es suceptible de ser predicha, ahora bien, si nuestra hipótesis no es correcta, predeciremos algo erróneo y nos daremos cuenta de que erramos: en el marxismo entran todas las posibilidades posibles siempre que estén bien razonadas según los axiomas de esta forma de pensar.
El marxismo, al igual que, en cierta medida, el psicoanálisis, funciona muy bien como forma de entender el mundo, pero como ciencia, no vale nada. O, en otras palabras, es demasiado buena para formar parte de la ciencia. En cambio, la homeopatía, la astrología, el tarot… Con mejores o peores explicaciones, no suelen dar efectos reproducibles, con lo cual, los clasificamos como pseudociencias: engañifas baratas.
¿Veis como la filosofía de bachillerato servía para algo?

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