Los años de peregrinación del chico sin color

—Porque lo que deseas es poder pensar con toda libertad, ¿no?
—Exacto.
—Pero pensar libremente no me parece nada sencillo.
—A fin de cuentas, pensar libremente significa también distanciarse del cuerpo. Salir de esa jaula que te limita. Romper las cadenas y simplemente darle alas a la mente. Proporcionarle a las ideas una vida natural: ahí es donde radica el núcleo de la libertad de pensamiento.
—Parece muy complicado. Seguir leyendo Los años de peregrinación del chico sin color

100 años de soledad

                                                                         I

Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos. Seguir leyendo 100 años de soledad

La busca de Averroes

S`imaginant que la tragédie n`est autre chose que l’art de louer… Ernest Renan: Averroès, 48 (1861)

Abulgualid Muhámmad Ibn–Ahmad ibn–Muhámmad ibn–Rushd (un siglo tardaría ese largo nombre en llegar a Averroes, pasando por Benraist y por Avenryz, y aun por Aben–Rassad y Filius Rosadis) redactaba el undécimo capítulo de la obra Tahafut–ul–Tahafut (Destrucción de la Destrucción), en el que se mantiene, contra el asceta persa Ghazali, autor del Tahafut–ul–falasifa (Destrucción de filósofos), que la divinidad sólo conoce las leyes generales del universo, lo concerniente a las especies, no al individuo. Seguir leyendo La busca de Averroes